lunes, 15 de octubre de 2012
¿Son las prácticas profesionales un instrumento útil para buscar empleo?
Una de nuestras principales preocupaciones cuando comenzamos nuestra carrera profesional es como conseguir nuestras primeras experiencias profesionales. Una de las maneras más sencillas de comenzar es mediante la realización de prácticas o acogiéndonos a unas de las diversas becas que nos ofrece el mercado. Pero… ¿es realmente útil la realización de prácticas y becas para conseguir un empleo?, ¿ se aprende mucho? o por el contrario… ¿son un verdadero fraude?
Hay que tener en cuenta que hay muchas clases de becas y de convenios de prácticas y no todos son iguales. Existen desde las practicas destinadas a titulados universitarios siempre y cuando no hayan pasado más de 2 años desde la obtención del título hasta las prácticas para alumnos de los últimos cursos, las practicas en el extranjero… Numerosas entidades, incluso en épocas de crisis como la actual, nos ofrecen la posibilidad de poder realizar prácticas profesionales. Pero debemos ser cuidadosos y tratar de elegir bien donde hacemos las prácticas o a qué tipo de becas optamos, ya que la diferencia entre ellas puede ser sustancial. Y no solo en términos económicos, que también, sino en cuanto a la utilidad que le podamos sacar a la experiencia
Aunque es cierto que la realización de unas prácticas, es desde mi punto de vista, una buena posibilidad de adquirir experiencia, a veces incluso la única, debemos tener en cuenta que no siempre es oro todo lo que reluce. Desde mi experiencia personal, hay muchas ofertas de prácticas que son un verdadero fiasco y donde apenas aprendes nada útil y acabas con la sensación de que estas perdiendo el tiempo.
Algunas empresas, no sé muy bien porque razón, aceptan estudiantes en prácticas para tenerles sin hacer absolutamente nada. Y así, los estudiantes se pasan uno, dos o tres meses sentados en una silla, con suerte delante de una pantalla, dejando pasar las horas hasta que, por fin, el convenio de prácticas finaliza y se van de allí con la sensación de haber perdido el tiempo y sin entender muy bien para que han estado allí. Esto sobre todo pasa, en aquellas prácticas donde no se recibe ningún tipo de retribución a cambio. No sé porque, pero cuando las empresas pagan algo a las persona en prácticas, tienden a interesarse más por ellos y a darles diferentes trabajos para hacer.
También se dan casos donde el estudiante o recién licenciado, parece un empleado más y no “el de prácticas”. La única diferencia es que cobra muchísimo menos que los empleados normales, eso, sí cobra. En estos casos, el estudiante tiene la oportunidad de aprender muchísimo, incluso puede llegar a tener responsabilidades que no se corresponden con su categoría en la empresa.
Pero, no nos engañemos, lo que vayamos a aprender en nuestras prácticas, no depende solo de la empresa en la que estemos, sino que depende también mucho de nuestra actitud ante el trabajo. Debemos ir con la mente abierta, tratando de absorber el máximo de información posible, empapándonos del trabajo que realiza allí la gente y tratando de encontrar nosotros mismos el modo de aportar algo y ser útiles.
Es muy fácil quedarse sentado esperando a que alguien venga y te diga lo que tienes que hacer, pero no nos engañemos el mundo real no funciona así. Tenemos que buscar nosotros mismos las cosas que podemos hacer, tomar la iniciativa, hablar con nuestro responsable, sin ser pesados, para que nos empiece a tener en cuenta. Sé que no es fácil, a veces incluso es imposible, pero es la única manera de que nuestras prácticas nos sirvan para algo.
En el próximo post trataremos de acercarnos a las prácticas en el extranjero.
viernes, 12 de octubre de 2012
Los ocho errores que no debemos cometer cuando estamos buscando empleo
Como ya hemos repetido hasta la saciedad buscar empleo es un trabajo muy duro y desesperante. Empiezas con mucha ilusión, pero al cabo de los meses te vas desesperando y frases como “no me van a coger en ninguna parte” o “para que voy a enviarlo, si total, no me van a coger” empiezan a aparecer frecuentemente por nuestra cabeza y cunde el pánico. Este es el momento en que hay que pararse, respirar profundamente y tratar de mantener la calma.
Debemos tomarnos la búsqueda de empleo con calma y de manera organizada. Debemos trazar un plan de acción y seguirlo. La organización es muy importante y nos ayudará a tocar todas las puertas y a ser más eficientes. Para empezar debemos saber en qué tipo de puestos estamos interesados y crear nuestros currículos y nuestras cartas de presentación en función de lo que se valore en ellos. Por otro lado debemos planear que acciones vamos a tomar en función del trabajo que estamos buscando. (¿Enviaremos currículums por email?, ¿nos presentaremos personalmente en la propia empresa?, ¿utilizaremos las redes sociales? ¿Cuáles son las más adecuadas?...)
Una vez que tengamos todo esto claro, y no antes, podremos comenzar a actuar. Planificaremos las tareas a realizar diariamente para ser más efectivos. Es conveniente marcarnos un horario, ya que es muy fácil que nos entre la apatía ante la falta de resultados o que no haya forma de separarnos del ordenador porque nos obsesionemos buscando y buscando un empleo.
A continuación, comentaremos ocho errores básicos que no debemos cometer cuando buscamos trabajo.
Evitar enviar currículums masivamente:
La frase “Cuantos más currículums mande, mejor” es algo que todos pensamos al principio. Así que, cogemos la lista de todas las empresas de nuestro sector y enviamos currículums a todas ellas. Con un currículum tipo y una única carta de presentación. Esto, aunque te haga sentir útil y activo en un primer momento, da muy poco resultado.Lo que debemos hacer elegir un grupo de empresas que nos interesen y en las que pensemos podemos tener una oportunidad (bien porque sepamos que estén buscando personal, o porque simplemente nos resulten interesantes) y enviarles un curriculum y una carta de presentación más personal.
No tenemos que hacerlo todo en un día, el ir buscando empresas donde podamos encajar e ir personalizando nuestros envíos, nos llevará más tiempo, pero nos dará mejores resultados. Hay que tener en cuenta, que a nuestros posibles empleadores, al igual que a todo el mundo, les gusta ver que te has tomado la molestia de informarte sobre su empresa y no que son simplemente parte de una cadena de emails.
No adjuntar carta de presentación:
Ya sea en una auto candidatura o respondiendo a un anuncio, la carta de presentación es básica. Es nuestro primer contacto con la empresa y lo que en ella ponga será lo primero que ellos conozcan sobre nosotros. Así que es importante que en el poco espacio que tengamos, contemos al que la reciba, algo interesante. No vale la pena enviar cartas que hayamos copiado de internet, tenemos que contarles algo que les haga elegir nuestra candidatura frente a las demás, que puntos fuertes tenemos que a ellos les puedan interesar. Es nuestra única oportunidad de pasar a la siguiente fase, la entrevista.
No estar atento a las ofertas:
Buscar empleo es como estar en la jungla o estás atento o estás muerto. No sirve de nada responder a las ofertas de empleo después de que lleven una semana publicadas. Hay que tener en cuenta que las empresas reciben cientos de candidaturas (si no daros una vuelta por infojobs) y que cuando consiguen un número limitado de candidatos a los que realizar la entrevista, no siguen mirando. Es por ello, que hay que estar muy atento. Se suele decir que el que pega primero pega dos veces.
Currículums mal redactados:
Sobra decir que es importante cuidar la presentación de nuestros currículums. Hay que evitar por todos los medios las faltas de ortografía y las faltas de redacción. Es interesante dejar el currículum a alguien cercano para que le eche un vistazo, ya que ayuda a que te des cuenta de posibles errores.
Pensar que la ortografía y la gramática no son importantes es un error muy grave. Una falta de ortografía puede hacer que no pases a la siguiente fase. Un currículum no es una carta a tus amigos. Tiene que ser lo más profesional que sea posible y eso incluye la ortografía y la gramática.
Currículum desactualizados:
Tanto los currículums que enviemos como los alojados en las diferentes páginas de búsqueda de empleo o los perfiles en las redes sociales han de estar actualizados. Es importante, gastar algo de tiempo manteniendo, sobre todo en Internet, todo nuestra información actualizada, ya que da una imagen de persona responsable e interesada por conseguir un empleo.
Faltas de puntualidad:
Cuando por fin conseguimos una entrevista, es importante la puntualidad. Es recomendable incluso llegar cinco minutos antes. Todo, menos llegar tarde. Tampoco es recomendable llegar demasiado pronto. Debemos pensar que la persona que nos va a entrevistar estará ocupada por lo que no nos podrá recibir antes por mucho que nosotros estemos impacientes.
No enviar currículums por miedo al rechazo:
Cuando llevas un tiempo buscando empleo, empiezas a mirar las ofertas de empleo con otros ojos y comienzas a pensar que seguro que hay personas más adecuadas, con más experiencia, con menos edad, con más idiomas… Si te sientes capacitado para desempeñar el puesto de trabajo, no te acobardes y envía el curriculum. El no te lo tienen que decir ellos, no tú mismo. Sé que es difícil pero hay que tratar de mantener la autoestima lo más alta posible en todo el proceso de búsqueda de empleo. Una de las cosas más importantes para salir airoso de una entrevista de trabajo es estar convencido de que tú eres perfectamente capaz de realizar el trabajo.
Descuidar tus contactos:
Es importante mantener y potenciar tus contactos personales y laborales al máximo en estos momentos. Caemos muchas veces en el error de sentirnos avergonzados por no tener empleo y lo tratamos de ocultar ante nuestro círculo más cercano. Hay que tener en cuenta que casi 3 de cada 4 nuevos empleos que se consiguen, se consiguen a través de los contactos. Así que, aunque nos cueste, hay que dejar saber a nuestros contactos que estamos buscando empleo y que es exactamente lo que buscamos. De esta manera, si se enteran de algo, se acordarán de nosotros.
miércoles, 10 de octubre de 2012
Trabajar en el Extranjero. Una joven diplomada en Turismo nos cuenta su experiencia.
Nadie sabe lo que es irse fuera de su país a
trabajar hasta que no lo hace. Una cosa es la teoría, lo que piensas que te vas
a encontrar, pero otra es lo que realmente sientes cuando llegas y los
problemas que allí te encuentras. No debemos idealizar el salir fuera del país
a trabajar, irte de tu casa siempre es duro y
la adaptación a un nuevo país no es fácil, pero en momentos como los que
estamos viviendo es la única puerta abierta para muchos de nosotros.
En el post de hoy vamos a conocer a una de estas jóvenes, que como otras muchas sintieron la necesidad de salir fuera de sus casas para conseguir experiencia y poder comenzar una vida independiente. Ella nos va a contar un poco su experiencia, con que problemas se ha ido encontrando y que ventajas ve en su vida fuera del país.
Cristina, así se llama nuestra protagonista, tiene 28 años, es diplomada en Turismo desde que cumplió 21, habla varios idiomas y lleva yendo y viniendo hace ya 3 años. Primero se fue a Malta donde estuvo un año trabajando y mejorando su inglés. Cuando la Isla se le quedo pequeña, decidió volver y estuvo trabajando un tiempo en una empresa en Madrid. Trabajando allí, la ofrecieron la oportunidad de irse a Inglaterra y allí se fue.
Aunque no todo ha sido un camino de rosas para ella, vivir fuera a veces le resulta duro y seguramente si la situación del país fuera de otra manera, ella estaría encantada de volver y establecerse aquí…
Pero dejemos que sea ella la que nos lo cuente.
Que se entere donde hay trabajo, lo que piden...
Que tenga una buena red social, si no es desde el principio que se la vaya haciendo.
Que siempre tenga un plan B en mente, por si acaso.
¿Qué has aprendido viviendo fuera?
En el post de hoy vamos a conocer a una de estas jóvenes, que como otras muchas sintieron la necesidad de salir fuera de sus casas para conseguir experiencia y poder comenzar una vida independiente. Ella nos va a contar un poco su experiencia, con que problemas se ha ido encontrando y que ventajas ve en su vida fuera del país.
Cristina, así se llama nuestra protagonista, tiene 28 años, es diplomada en Turismo desde que cumplió 21, habla varios idiomas y lleva yendo y viniendo hace ya 3 años. Primero se fue a Malta donde estuvo un año trabajando y mejorando su inglés. Cuando la Isla se le quedo pequeña, decidió volver y estuvo trabajando un tiempo en una empresa en Madrid. Trabajando allí, la ofrecieron la oportunidad de irse a Inglaterra y allí se fue.
Aunque no todo ha sido un camino de rosas para ella, vivir fuera a veces le resulta duro y seguramente si la situación del país fuera de otra manera, ella estaría encantada de volver y establecerse aquí…
Pero dejemos que sea ella la que nos lo cuente.
¿Por
qué decidiste irte fuera?
Decidí irme
fuera para poder independizarme ya que en Bilbao no se podía y tenía muchísimas
ganas de hacerlo. Pero aquí era imposible, primero el precio de los pisos era
muy caro para mí, y después al no tener un trabajo estable, no podía permitirme
firmar hipotecas ni alquilar pisos de manera continuada. Además sabía que la
vida que mis padres me daban no era la real.
¿Te costó encontrar trabajo? ¿Cómo lo encontraste?
¿Te costó encontrar trabajo? ¿Cómo lo encontraste?
No me costó encontrar trabajo porque hubiera
trabajado en cualquier cosa con tal de poder vivir independizada. Busque mucho
y encontré trabajo a los 20 días en Malta en una especie de Infojobs pero del
país. En Madrid, me costó más, como un mes y medio o así. En Brighton no tuve
que buscar porque lleve el trabajo desde España.
¿Qué ventajas ves a vivir fuera de tu país?
¿Qué ventajas ves a vivir fuera de tu país?
Que me lo puedo permitir. Puedo vivir y trabajar por
mi sola. Y sobretodo que hay trabajo, que ahora mismo en España no es
posible. También que se conocen personas de muchos países del mundo y eso
es bastante interesante y enriquecedor.
¿Qué desventajas?
¿Qué desventajas?
Bueno, unas
cuantas la verdad. El clima, la comida, lo duro que es ser emigrante, la
añoranza de la familia y los amigos, la extrañeza de otras culturas y modos de
vivir. El saber que ya no se está fuera sólo para aprender sino porque tu
propio país no puede darte trabajo, lo cual hacer que te inquiete el no saber la
fecha de vuelta.
¿Qué
problemas has encontrado por no ser del país?
Como te
tratan en los médicos o en las agencias inmobiliarias, por ejemplo. El trato es
malo. Por lo demás, los otros problemas que se experimentan en el extranjero
son más o menos llevaderos: que si hace frío, que si se come mal o no como
estamos acostumbrados, que si no entiendes elementos de la cultura o de la
forma de vivir, etc...
¿Recomiendas la experiencia?
¿Recomiendas la experiencia?
A pesar de todo esto, yo la recomiendo porque ahora
mismo en España no se puede vivir bien, al menos no todos los jóvenes. Y como
en el extranjero de momento si se puede, pues hay que pensar que hasta que
nuestro país vuelva a generar puestos de trabajos y condiciones laborales
decentes, pues en el extranjero se puede ir pasando el rato.
¿Se aprende bien el idioma viviendo allí?
¿Se aprende bien el idioma viviendo allí?
Yo pienso que ayuda mucho, porque sin querer se
aprenden cosas, pero es cierto que si no se pone de tu parte y no se intenta
leer, ver la televisión en ingles, series, películas, interactuar con los
lugareños o el resto de los extranjeros, que normalmente tienen muy buen nivel
de inglés también, todo hay que decirlo, pues no se adelanta mucho.
¿Qué diferencias encuentras entre trabajar fuera y en España?
¿Qué diferencias encuentras entre trabajar fuera y en España?
Las
condiciones de empleo son algo más seguras siempre y cuando tengas un buen
nivel del idioma y estudios. En los puestos de nivel más bajo las condiciones
son precarias aquí y allí. Además, el enchufismo y otros problemas que pensamos
que solo pasan en España también se dan fuera, es normal por otro lado, somos
humanos aquí y allí.
¿Qué
consejos darías a una persona que se va al extranjero a vivir?
Bueno, pues un montón de cosas:
Que se entere muy bien antes de ir al país de la
cultura, de la política, de los festivos, de los transportes, del tiempo, de la
cobertura social, de todo, por tonto que pueda parecer, cuanto más sepa,
menos sustos se llevará, porque una vez hecha la mudanza y en el país, es difícil
volver y claro, más vale prevenir.Que se entere donde hay trabajo, lo que piden...
Que tenga una buena red social, si no es desde el principio que se la vaya haciendo.
Que siempre tenga un plan B en mente, por si acaso.
¿Qué has aprendido viviendo fuera?
Que lo que a
nosotros nos parece muy importante, otros no saben ni que existe, seguramente
ni lo entiendan y si se ponen a pensarlo les llegue a importar muy poco. Lo que
le da a todo mucha perspectiva porque te tomas las cosas de otra forma.
Aprendes elementos de otra cultura de todo tipo, desde lugares nuevos, formas de cocinar etc..., aprendes a sobrevivir, a saber hasta donde puedes llegar. Te haces mas sociable porque dependes muchas veces de otros, ya que no tienes ni familia ni amigos, por lo menos no los cercanos. Valoras lo que ya no puedes tener, por lo menos en estos momentos. Y sobretodo te da muchas ganas de volver, e ilusiones en un futuro, estas allí pero quieres volver y eso es una ilusión muy fuerte.
Con todo yo animaría a los jóvenes a salir de España, si es que lo están pasando mal. A veces los cambios son necesarios. Y además, nadie ha dicho que no se pueda regresar jamás, eso solo les pasó, entre otros, a los reyes de Francia, y no estamos precisamente a ese nivel así que...
Aprendes elementos de otra cultura de todo tipo, desde lugares nuevos, formas de cocinar etc..., aprendes a sobrevivir, a saber hasta donde puedes llegar. Te haces mas sociable porque dependes muchas veces de otros, ya que no tienes ni familia ni amigos, por lo menos no los cercanos. Valoras lo que ya no puedes tener, por lo menos en estos momentos. Y sobretodo te da muchas ganas de volver, e ilusiones en un futuro, estas allí pero quieres volver y eso es una ilusión muy fuerte.
Con todo yo animaría a los jóvenes a salir de España, si es que lo están pasando mal. A veces los cambios son necesarios. Y además, nadie ha dicho que no se pueda regresar jamás, eso solo les pasó, entre otros, a los reyes de Francia, y no estamos precisamente a ese nivel así que...
lunes, 8 de octubre de 2012
A nuestros padres.
El otro día leí un post que me
impresiono muchísimo. Era la carta de un padre cuya hija se iba a otro país en
busca de la oportunidad que no tenía aquí. El padre, además de triste, se sentía
culpable por la situación de su hija, impotente por no poder ofrecerle a su
hija un futuro en su país y enfadado porque esto estuviera pasando.
Esto me hizo ponerme a pensar
en nuestros padres. Los padres de la mal llamada generación perdida. Unos
padres que también tuvieron una juventud agitada, pero que trataron de luchar
porque sus hijos tuvieran un futuro mejor. Unos padres que han dado todo porque
nosotros tuviéramos las mejores oportunidades. Nos han dado la mejor educación posible,
nos enseñaron el valor del trabajo y el esfuerzo. Nos dijeron que trabajando
duro, llegaríamos a donde nos propusiéramos y ahora sienten que nos han
engañado. Piensan que estos valores que nos han enseñado no nos sirven para
nada en el mundo actual y se sienten frustrados viendo como la generación supuestamente
mejor preparada de la historia de nuestro país ve como se le cierran todas las
puertas y solo le queda la opción de irse fuera, de emigrar, viendo además como
nos es imposible emanciparnos para comenzar nuestra vida.
Pero yo desde aquí quiero
decir a toda esa generación de padres que no es culpa suya. Nos habéis dado la
mejor infancia posible y lo más importante de todo, las armas necesarias para
que nos sepamos desenvolver en el mundo. Aunque el mundo este patas arriba y no
sepamos muy bien lo que va a pasar, gracias a vosotros seremos capaces de
superarlo. Además, sabemos que vosotros continuáis estando allí y que cuando el
mundo nos de un revolcón, siempre podremos regresar a casa a limpiaros las
heridas y a recomponernos un poco para volver a salir.
No os preocupéis, habéis hecho
y estáis haciendo más de lo que nadie os puede exigir. Nos tenéis en casa hasta
que podemos irnos ( que desgraciadamente cada vez es más tarde). Estáis siendo
el colchón a nuestra generación. Cuando lo que deberías estar haciendo es estar
disfrutando de vuestros nietos, lo que realmente estáis haciendo es seguir preocupados
por nosotros, por nuestro futuro. Y encima os sentís culpables e impotentes,
cuestionando constantemente que es lo que habéis hecho mal.
Sí, todos oímos constantemente
que él que vuestra generación haya vivido por encima de sus posibilidades es lo
que ha provocado que ahora nosotros lo estemos pasando peor. Si, también hemos
escuchado que sois en parte culpables de la burbuja inmobiliaria y que el hecho
de que vosotros hayáis podido compraros una segunda o tercera vivienda es lo
que ha inflado los precios y lo que ha hecho que ahora a nosotros nos sea
imposible salir de casa.
Pero
entre nosotros… no nos lo creemos y mucho menos os echamos la culpa. Todo lo
contrario estamos muy agradecidos (aunque muchas veces no os lo digamos) y
sabemos que sin vosotros no hubiéramos podido llegar hasta aquí y no tendríamos
fuerza para seguir adelante. Por todo ello, Gracias… De verdad, porque sin vosotros las cosas aún serian más
duras.
sábado, 6 de octubre de 2012
Tras terminar la carrera...¿ hago un máster?
Al terminar nuestra carrera y ver lo complicado que estaba
el mercado laboral, muchos de nosotros nos planteamos realizar un máster o un
postgrado con el fin de especializarnos en algo relacionado con nuestros
estudios que nos facilitara la incorporación al mercado laboral. Y eso que la mayoría
de nosotros todavía somos de la generación de las licenciaturas, diplomaturas o
ingenierías, y no de los actuales grados, donde se ha vuelto casi
imprescindible el hacer un máster tras acabar tus estudios si te quieres
colocar.
Al pensar en hacer un máster o un postgrado, lo
primero que nos viene a la cabeza es el precio, que habitualmente es bastante
elevado en las universidades públicas y mucho más en las privadas. Pero sí es
cierto, que hacer un máster viste mucho un currículum de una persona sin
experiencia (aunque no nos engañemos la experiencia continúa siendo lo más importante
para los reclutadores a la hora de conseguir empleo), por lo que hay que
valorar, si es posible, la posibilidad de hacerlo a pesar del desembolso económico
que supone.
Eso sí, conviene tener claro que es lo que se
quiere. Saber en qué nos queremos especializar y conocer qué tipo de formación
existe dentro de nuestro sector profesional y cuál es la que nos ofrece mejores
perspectivas laborales. Asimismo, es importante, asegurarse de la calidad del máster
o postgrado que vayamos a realizar, ya que hay una gran diferencia entre unos y
otros.
En mi opinión, es importante que el máster o el
postgrado sean oficiales, ya que para
las empresas tiene normalmente un mayor valor. Hay másteres y postgrados que
tienen fama de ser exigentes y de hacer trabajar duro a los estudiantes. Estos cursos suelen ser también los más
valorados por las empresas.
También es interesante a la hora de elegir un máster
conocer los contenidos del mismo, así como los profesores que lo imparten. En muchos
casos los profesores son reconocidos profesionales del mundo empresarial, por
lo que nos pueden servir de contactos profesionales en un futuro, lo que puede
resultar muy interesante.
Otro dato a valorar es el nivel de colocación que ha
tenido las anteriores ediciones del curso en el que estamos interesados. Así
como si existe la posibilidad de realizar prácticas, si tiene una bolsa de empleo efectiva y que empresas
participan y si el centro tiene relaciones con otros centros y empresas en el
extranjero.
Sabiendo todo esto, llega la hora de elegir. Hay que tener en cuenta que para matricularte en algunos de los másteres más prestigiosos tienes que pasar diversas pruebas e incluso revisan tu expediente, ya que las plazas son limitadas. Y lo peor de todo es que estos cursos suelen ser los más interesantes.
Según mi experiencia personal hacer un máster o un postgrado es una experiencia muy enriquecedora. Yo, personalmente, aprendí más durante el año que duró el máster que durante toda la carrera. Eso sí, no fue un camino de rosas. Fue un año de muchísimo trabajo y muchísimo tiempo dedicado.
Sabiendo todo esto, llega la hora de elegir. Hay que tener en cuenta que para matricularte en algunos de los másteres más prestigiosos tienes que pasar diversas pruebas e incluso revisan tu expediente, ya que las plazas son limitadas. Y lo peor de todo es que estos cursos suelen ser los más interesantes.
Según mi experiencia personal hacer un máster o un postgrado es una experiencia muy enriquecedora. Yo, personalmente, aprendí más durante el año que duró el máster que durante toda la carrera. Eso sí, no fue un camino de rosas. Fue un año de muchísimo trabajo y muchísimo tiempo dedicado.
jueves, 4 de octubre de 2012
¿Qué piden las empresas a sus candidatos?
Muchos de nosotros
cuando comenzamos la universidad pensamos que lo conveniente era estudiar algo
que nos gustará, independientemente de las salidas que tuviera. -Ya
encontraremos trabajo- pensábamos, -trabajaremos duro y algo saldrá-. Eso está
muy bien. Es cierto que tenemos que tratar de trabajar en lo que nos gusta,
pero en una época como la que actualmente estamos atravesando, muchos comenzamos
a pensar que igual hubiera estado bien, estudiar (como decían nuestros padres)
algo con más futuro.
Yo sigo pensando que
hay que tratar de hacer lo que a uno le gusta. Eso si tratando de completarlo
al máximo, para poder llegar a ser competitivo. Si tu carrera no tiene
demasiadas salidas, tratar de compensarlo, estudiando idiomas, haciendo cursos
y tratando dentro de lo posible de encontrar la parte más práctica para el
mercado.
Hay otras carreras, sin
embargo que no tienen esos problemas. Que aunque como todos los sectores se están
resintiendo por esta crisis, la búsqueda de empleo resulta más sencilla a los
que las terminan. Hablamos de carreras como Medicina, Ingeniería Industrial o
Administración de Empresas.
De hecho, según el “Informe Info-empleo 2011” Ingeniería
Industrial y Administración y Dirección de Empresas se sitúan en el primer y
segundo puesto de las titulaciones más demandadas por las empresas. Medicina se
encuentra algo más baja, pero aún así cuenta con un 3% de la totalidad de oferta de empleo
cualificado. Hay que tener en cuenta, que Medicina continua siendo una carrera
muy vocacional ya que hay que estudiar muchísimos años para comenzar a trabajar
y hay que tener algo especial para ejercer este trabajo.
Asimismo, en los últimos tiempos comienzan a despuntar también otros grados de nueva creación. Estos son grados muy específicos relacionados con las nuevas tecnologías, tales como la Ingeniería Biomédica o la comunicación digital. Grados que hoy en día son bastante demandados. Al mismo tiempo, titulaciones tradicionales comienzan también a reconvertirse hacia nuevas profesiones más tecnológicas .Es el caso de ingenieros o matemáticos que se convierten en expertos en analítica web, periodistas que se convierten en periodistas digitales…
Asimismo, en los últimos tiempos comienzan a despuntar también otros grados de nueva creación. Estos son grados muy específicos relacionados con las nuevas tecnologías, tales como la Ingeniería Biomédica o la comunicación digital. Grados que hoy en día son bastante demandados. Al mismo tiempo, titulaciones tradicionales comienzan también a reconvertirse hacia nuevas profesiones más tecnológicas .Es el caso de ingenieros o matemáticos que se convierten en expertos en analítica web, periodistas que se convierten en periodistas digitales…
Pero las empresas ya no
buscan solo a alguien con una licenciatura determinada sino que cada vez se buscan más perfiles polivalentes. Además de tu
carrera, quieren a una persona multidisciplinar que domine cada vez más los
medios digitales, que sepa varios idiomas y que sea capaz de adaptarse a las
demandas de un entorno global. Asimismo, se nos exige que seamos capaces de
ejercer nuestra profesión en cualquier lugar del mundo y que estemos en
continua formación. Una especie de super- hombre.
Hay que tener en cuenta
que estamos en un mundo muy competitivo, donde hay mucha demanda para muy poca
oferta laboral. Por ello, si algo es importante, es tratar de ser lo más
completo posible ya seas ingeniero, informático o historiador. Quedarse quieto
y pensar que ya hemos estudiado todo lo que debíamos estudiar lo único que va a
conllevar es que nos quedemos atrás y nos vayan pasando por encima miles de
profesionales más completos y cualificados
martes, 2 de octubre de 2012
La importancia de los contactos para encontrar trabajo.
Hoy en día, la forma más sencilla y eficaz de
conseguir un empleo es gracias a los contactos que uno pueda tener. No estamos hablando solo de “enchufes”, sino de
tener una red de contactos que te conozca y sepa que estas buscando empleo. De hecho, aproximadamente un 70% de las personas que han
encontrado un empleo en los últimos meses lo han hecho a través de algún contacto.
Aunque nos resulte difícil, a la hora de crear una red profesional, es muy importante dejar de lado nuestra timidez para poder aprovechar las oportunidades que se te presenten. Eso sí, hay que evitar dar lastima y ser pesados y demasiado insistentes.
Si bien es cierto que no se suelen conseguir
resultados de forma inmediata, generar una red de contactos permite multiplicar
las posibilidades de que tu currículum este en el sitio adecuado en el momento
adecuado. Hay que tener en cuenta que un
gran número de las ofertas de empleo no se llegan ni siquiera a publicar en
los medios, sino que los candidatos se
seleccionan mediante el boca a boca. A los seleccionadores, como a todo el
mundo, les valen más las referencias que un conocido les pueda dar, que
cualquier currículum, por muy bien hecho que este esté.
Pero, ¿cómo construimos una red profesional, si acabamos de salir de la
universidad y apenas tenemos experiencia? Para empezar comenzaremos por
personas que nos conocen bien. Comentaremos nuestra situación de desempleo y lo
que buscamos a familiares, amigos, vecinos, conocidos… Es importante que
nuestro círculo sepa que estamos buscando empleo, para que estén alerta si oyen
algo que nos pueda interesar. Además, nuestro círculo más cercano nos puede
ayudar a aumentar esta red de contactos, ya que nos conocen bien y hablaran
bien de nosotros a sus conocidos.
Por otro lado, estaría bien, contactar con
personas que conozcamos de nuestro ámbito
profesional. Profesores de la universidad o de los cursos que hayamos ido
haciendo, compañeros y jefes de anteriores trabajos… Y comentarles nuestra disposición
y que es lo que andamos buscando.
Contactar con personas que estén en nuestra misma situación
puede ser también muy positivo. Hay que recordar que en momentos de crisis, las
personas que trabajan juntas y comparten información se encontrarán un paso por
delante en la competición. No hay que pensar en los demás como competidores,
compartir información mutuamente es positivo para todos.
Aunque nos resulte difícil, a la hora de crear una red profesional, es muy importante dejar de lado nuestra timidez para poder aprovechar las oportunidades que se te presenten. Eso sí, hay que evitar dar lastima y ser pesados y demasiado insistentes.
Si bien es cierto que crear una red de contactos es muy importante, no debemos poner todas nuestras esperanzas en nuestros contactos, ni pasarles a ellos la responsabilidad de nuestra situación , sino que debemos utilizarlo como una herramienta más dentro de nuestro proceso de búsqueda.
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